Hiperhidrosis. Toxina Botulínica

El tratamiento de la Hiperhidrosis con toxina botulínica es un tratamiento eficaz en los casos de sudoración excesiva que interfieren con la vida normal del paciente.

 En el caso de la Hiperhidrosis los tratamientos ofertados hasta hace poco eran solamente los antitranspirantes tópicos, la iontoforesis, los fármacos anticolinérgicos, la denervación quirúrgica, etc, los cuales resultaban poco efectivos, engorrosos o con efectos secundarios muy desagradables.

Mediante la infiltración de Toxina Botulínica tenemos una alternativa más eficaz y segura para aquellas personas en las que el exceso de sudoración interfiere el ejercicio de su profesión (modelos o artistas que manchan su ropa; trabajos manuales: músicos, artesanos, etc.), o simplemente afecta su imagen social (se les puede atribuir una falta de higiene o inseguridad, sin haberlas).
 El tratamiento es realizado en una única sesión en consulta previo uso de un anestésico tópico.

Los efectos en la reducción del sudor aparecen a los 4- 7 días y tienden a reducirse a partir de los 4 – 6  meses,  desapareciendo totalmente en 8 – 12 meses.

Se recomienda realizar el tratamiento dos veces al año y observándose que con las sucesivas infiltraciones el periodo de efectividad es mayor.

 Este tratamiento está contraindicado en embarazadas, por no existir estudios científicos al respecto; y en algunas enfermedades neuromusculares.