Ácidos cosméticos

Ácidos cosméticos

ácidos cosméticos

Glicólico, kójico, hialurónico, cítrico… Son los llamados ácidos cosméticos. Cuando hablamos de ácidos cosméticos, nos referimos a unas sustancias que en contacto con la piel, ayudan a su renovación, generalmente exfoliándola. Al estimular esta exfoliación de la capa córnea de la piel, se potencia a la vez la producción de colágeno.

Los ácidos cosméticos, uno a uno

Ácido retinoico

Principal propiedad: antiarrugas eficaz

El ácido retinoico está indicado principalmente para el tratamiento de los signos de fotoenvejecimiento, incluyendo las pequeñas arrugas, manchas de hiperpigmentación, pecas, rugosidades y las irregularidades de la textura en la piel.

La radiación ultravioleta del sol estimula la producción de sustancias que dañan el colágeno de la piel, provocando la aparición de todas estas señales, y el ácido retinoico ayuda a repararla, estimulando la producción de colágeno nuevo.

Ácido glicólico

Principal propiedad: es un ácido renovador y ‘peeling’ por excelencia

Aunque el origen es el de la caña de azúcar, de la piña o la remolacha, actualmente su elaboración es totalmente sintética de laboratorio.

Se empezó a utilizar en la psoriasis para eliminar las placas engrosadas de la piel hacia los años 70.

Suele acompañar tratamientos de despigmentación, ya que elimina las capas más externas de la piel y puede penetrar más internamente.  Capacidad de mejorar la hidratación de la piel

Ayuda a mejorar la producción de colágeno y que la piel aumente su firmeza.

Ácido hialurónico

Principal propiedad: hidratante y protector de la piel

Este ácido se encuentra de forma natural en el organismo, formando parte del tejido conectivo.

Químicamente es un mucopolisacárido, al tener esta forma tiene una gran capacidad cohesiva y viscosa, por lo que tiene la capacidad de actuar por sí mismo como si se tratara de una “esponja”, absorbiendo agua y manteniéndola. Realmente tiene la capacidad de absorber mas de 1.000 veces su peso en agua.

Así que la función como cosmético de este ácido será principalmente hidratar la piel y al aumentar su volumen cuando absorbe agua. Además, servirá igualmente de relleno de las arrugas, y con ello se logra que las arrugas se vean menos profundas.

 Acido kójico

Propiedad principal: Despigmentante

Está producido por especies de hongos, como la penicilina, el acetobacter y el aspergillus. Tiene la capacidad de inhibir algunas enzimas del metabolismo, entre ellas algunos polifenoles, xantinas y aminoácidos responsables de la formación de la melanina.

Así se evita la sobreproducción de esta, y en consecuencia, con su uso conseguimos blanquear la piel. Por ello se aconseja usar este ácido cuando hay manchas en la piel puntuales o melasma.

En cosmética se suele combinar con otro tipo de ácidos como el glicólico, que al exfoliar la piel mejora esta acción despigmentante, en forma de cremas o de lociones y gotas. Así, este ácido tiene principalmente acción despigmentante.

 

Ácido láctico

Propiedad principal: exfoliante para pieles sensibles

Se obtiene de la fermentación de la lactosa por las bacterias, por lo que está en lácteos fermentados como el yogur o el kéfir entre otros. Este ácido lo produce nuestro organismo, sobre todo cuando hacemos ejercicio.

En cosmética lo encontramos no sólo en cremas sino en jabones, champú y desmaquillantes. Muchas veces, si miramos las composiciones de algunos cosméticos, aparece este ácido, pero no se añade por su acción exfoliante sino como regulador del PH del cosmético, por lo que la cantidad es muy baja y no tendrá esta función. Las acciones beneficiosas de los famosos baños de leche son gracias a este ácido.

Este ácido es suave, la piel lo admite fácilmente, por lo que será efectivo para pieles más sensibles. Puede penetrar en las capas más internas de la piel, así también puede mejorar la producción de colágeno y elastina. Se puede combinar con despigmentantes, para eliminar manchas solares.

 

Ácido mandélico

Propiedad principal: Mejorar la renovación celular de la piel, especial en pieles inflamadas

Su origen son las almendras amargas, tiene gran capacidad antiséptica y antimicrobiana, por lo que también se utiliza en farmacología vía oral.

Regeneración celular, y estimulación natural de la piel. Ayuda así al igual que los otros ácidos a disminuir las arruguitas finas y es beneficioso frente al fotoenvejecimiento. Este tipo de ácido está especialmente recomendado en personas con manchas por acné y melasma.

Ocasiona menos rojeces que otro tipo de ácidos como el glicólico, por lo que se puede usar en piel con rosácea, manchas o inflamaciones e infecciones cutáneas. Se puede usar en pieles especialmente irritadas.

En peelings para el acné, se suele combinar con el ácido salicílico, ya que gracias a su actividad antimicrobiana, mejora estas lesiones, aunque se trate de acné por rosácea.

Ácido salicílico

Propiedad principal: Indicado para pieles acnéicas y con psoriasis

Este ácido es de elaboración sintética aunque la fuente natural es la corteza de los arboles de la familia del sauce. Hay que precisar que el ácido salicílico no es lo mismo que las aspirinas (acido acetil salicílico).

Ácido tricloroacético (TCA)

Principal propiedad:  tratamiento del daño solar, arrugas e hiperpigmentación.

Es exclusivamente de uso médico, ya que tiene unos efectos medios y profundos, para problemas de marcas, manchas y pequeñas arrugas. Si la exfoliación es muy profunda, debemos advertir al paciente de que la piel estará muy descamada en los días siguientes.

El TCA ofrece una alternativa y es que a veces se le añaden aditivos como el agua oxigenada para que la irritación de la piel sea menos llamativa pero la acción dure más en el tiempo. Además, se podría aplicar incluso en verano aunque extremando las medidas de fotoprotección solar.

Este ácido es el más apropiado para pieles masculinas resistentes, pieles grasas y pieles acneicas, ya que además de tener la capacidad de penetrar en los poros limpiándolos y “secando” el exceso de grasa también tiene acción antiinflamatoria.

La acción de limpieza del poro evita que se acumulen células muertas y exceso de grasa, evitando así la aparición del acné. Aunque como todos los ácidos en alta concentración puede ser muy irritante, y en estas concentraciones solo se recomienda su uso bajo supervisión médica.

Los ácidos cosméticos ayudan a la renovación de la piel. Consúltanos

 

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